Fascitis Plantar (Fasciopatía) y Espolón Calcáneo
¿Qué es la Fascitis Plantar / Fasciopatía Plantar?
La Fascitis Plantar es una de las causas más comunes de dolor en el talón. Implica inflamación, irritación o degeneración de la fascia plantar, una banda gruesa de tejido conectivo que recorre la planta del pie, conectando el hueso del talón (calcáneo) con los dedos y sosteniendo el arco (1, 2).
La afección a menudo se considera un proceso degenerativo (tendinosis) más que puramente inflamatorio, especialmente en casos crónicos. Por lo tanto, el término Fasciopatía Plantar se utiliza cada vez más para abarcar tanto la inflamación (fascitis) como la degeneración (fasciosis) (1, 3).
El síntoma principal suele ser un dolor agudo y punzante en la parte inferior del talón, que a menudo es más severo con los primeros pasos que se dan por la mañana o después de períodos de descanso (discinesia postestática) (2, 4).
¿Qué son los Espolones Calcáneos?
Un espolón calcáneo es un crecimiento óseo (osteofito) que puede formarse en la parte inferior del hueso del talón (calcáneo), a menudo cerca del punto de unión de la fascia plantar (1, 5). Pueden variar en tamaño y forma.
Distinción Importante: Aunque los espolones calcáneos se encuentran a menudo en las radiografías de personas *con* fascitis plantar (presentes en aproximadamente el 50-70% de los casos), el espolón en sí rara vez es la causa directa del dolor (1, 2, 5). Muchas personas tienen espolones calcáneos sin experimentar ningún dolor. El dolor típicamente asociado con los "espolones calcáneos" en realidad se origina en el tejido de la fascia plantar inflamado o degenerado, no en el espolón óseo que presiona los tejidos blandos (1, 4). Es probable que el espolón se forme como respuesta al estrés crónico y al tirón de la fascia sobre el calcáneo.
Por lo tanto, el tratamiento debe dirigirse a la fasciopatía plantar, no solo a la presencia de un espolón (1).
Causas y Factores de Riesgo
Se cree principalmente que la fasciopatía plantar es causada por microtraumatismos repetitivos y tensión excesiva en la fascia plantar, lo que lleva a inflamación o degeneración (1, 2, 3). Los factores que aumentan esta tensión incluyen:
- Problemas Biomecánicos: Las anomalías en la estructura del pie, como los pies planos (pes planus) o los arcos altos (pes cavus), pueden alterar la distribución del estrés (2, 4).
- Músculos de la Pantorrilla Tensos (Gastrocnemio/Sóleo) o Tendón de Aquiles: La dorsiflexión limitada del tobillo aumenta la tensión en la fascia plantar (1, 4).
- Obesidad/Exceso de Peso: Aumenta la carga sobre la fascia plantar con cada paso (1, 2).
- Factores Ocupacionales: Trabajos que requieren estar de pie o caminar prolongadamente sobre superficies duras (2, 4).
- Cambios en la Actividad: Aumento repentino en la intensidad, duración o tipo de actividad física (por ejemplo, correr, bailar) (2).
- Calzado Inadecuado: Zapatos con poco soporte para el arco, amortiguación inadecuada o suelas desgastadas (4).
- Edad: Más común entre los 40 y 60 años (2).
- Menos comúnmente asociado con afecciones inflamatorias sistémicas (por ejemplo, espondiloartropatías).
Síntomas
El síntoma distintivo es el dolor en el talón, típicamente caracterizado por (2, 4):
- Ubicación: Dolor agudo o punzante en la parte inferior del talón, cerca de la cara anterior, donde la fascia se une al calcáneo. El dolor a veces puede irradiarse hacia el arco.
- Momento: El dolor suele ser más severo con los primeros pasos al levantarse de la cama por la mañana o después de estar sentado/descansando prolongadamente.
- Patrón de Actividad: El dolor a menudo disminuye un poco después de caminar inicialmente, pero puede regresar y empeorar después de períodos prolongados de estar de pie, caminar o actividad intensa.
- El dolor generalmente *no* es causado por el espolón en sí presionando el tejido (1).
Los pacientes pueden alterar su marcha (cojear o caminar de puntillas) para evitar ejercer presión sobre el talón dolorido.
Diagnóstico
El diagnóstico de la fasciopatía plantar se basa principalmente en el historial del paciente y un examen clínico (1, 2, 4).
- Historial: Descripción detallada de la ubicación del dolor, el momento (especialmente el dolor matutino), los factores que lo agravan y lo alivian, los niveles de actividad, el calzado y el historial médico relevante.
- Examen Físico:
- Palpación: Identificación de sensibilidad puntual típicamente en la tuberosidad calcánea medial (origen de la fascia plantar).
- Prueba de Windlass (Molinete): La dorsiflexión pasiva de los dedos (especialmente el dedo gordo) mientras se estabiliza el tobillo puede recrear el dolor de talón al estirar la fascia plantar.
- Evaluación de la dorsiflexión del tobillo (comprobando la tensión de la pantorrilla).
- Evaluación de la estructura del pie (altura del arco).
- Examen neurológico para descartar la afectación de los nervios.
- Estudios de Imagen: Por lo general, no son necesarios para el diagnóstico inicial, pero pueden usarse para descartar otras afecciones o en casos persistentes (1, 2).
- Radiografías: Pueden identificar espolones calcáneos (pero su presencia no confirma la FP como la causa del dolor) y descartar fracturas por estrés, tumores óseos o artritis.
- Ecografía: Puede visualizar la fascia plantar, mostrando engrosamiento (>4 mm a menudo se considera anormal), hipoecogenicidad (apariencia más oscura que indica líquido/degeneración) y, a veces, calcificaciones o desgarros (1, 6). También puede guiar las inyecciones.
- Resonancia Magnética (RM): Generalmente reservada para casos complejos o cuando se sospechan fuertemente otros diagnósticos (como fractura por estrés o atrapamiento de nervios). Puede mostrar engrosamiento de la fascia, edema y edema de la médula ósea adyacente (1, 6).
Si experimenta dolor persistente en el talón, es esencial consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado (2).
Tratamiento
El tratamiento para la fasciopatía plantar suele ser conservador y exitoso en la mayoría de los casos (alrededor del 90%), aunque puede llevar varios meses (1, 2, 7). El enfoque es reducir la tensión en la fascia y controlar la inflamación/degeneración.
Tratamientos Conservadores (Primera Línea):
- Reposo y Modificación de la Actividad: Reducir las actividades que agravan el dolor (por ejemplo, correr con alto impacto, estar de pie prolongadamente) (2).
- Ejercicios de Estiramiento: Componente crucial dirigido tanto a la propia fascia plantar (por ejemplo, hacer rodar el pie sobre una pelota/lata, estiramientos con toalla) como al tendón de Aquiles/músculos de la pantorrilla (por ejemplo, estiramiento del corredor) (1, 7).
- Calzado Adecuado: Usar zapatos de soporte con buen soporte para el arco y amortiguación; evitar zapatos planos sin soporte o caminar descalzo (4).
- Ortesis/Plantillas: Las plantillas ortopédicas de venta libre o personalizadas pueden ayudar a sostener el arco y reducir la tensión en la fascia (1, 7). Las taloneras o almohadillas pueden proporcionar amortiguación.
- Aplicación de Hielo: Aplicar bolsas de hielo en el talón durante 15-20 minutos varias veces al día puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación (2).
- Medicamentos Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs): Los medicamentos como el ibuprofeno o el naproxeno pueden ayudar a controlar el dolor y la inflamación, particularmente en la fase aguda, pero son menos efectivos para la degeneración crónica (1, 2).
- Férulas Nocturnas: Se usan durante el sueño para mantener el pie y el tobillo en una posición dorsiflexionada, evitando que la fascia se tense durante la noche y reduciendo el dolor matutino (1, 7).
Otros Tratamientos (si las medidas conservadoras fallan después de varios meses):
- Fisioterapia: Orientación formal sobre estiramientos, ejercicios de fortalecimiento, técnicas de terapia manual (como la movilización de tejidos blandos) y posiblemente modalidades como ultrasonido o iontoforesis (la evidencia varía) (1, 7). Se puede incluir la terapia de liberación miofascial.
- Inyecciones de Corticosteroides: Pueden proporcionar un alivio significativo del dolor a corto plazo al reducir la inflamación. Sin embargo, las inyecciones repetidas conllevan riesgos, que incluyen atrofia de la almohadilla grasa o, raramente, ruptura de la fascia (1, 2). A menudo se reservan para el dolor persistente que interfiere con la terapia.
- Terapia de Ondas de Choque Extracorpóreas (ESWT): Utiliza ondas sonoras dirigidas al talón para estimular la curación en casos crónicos que no responden a otros tratamientos (1, 7).
- Inyecciones de Plasma Rico en Plaquetas (PRP): Un tratamiento emergente que implica inyectar plaquetas concentradas de la propia sangre del paciente; la evidencia aún está evolucionando (1).
- Cirugía (Fasciotomía Plantar): Rara vez es necesaria. Implica cortar parcialmente la fascia plantar para aliviar la tensión. Reservada para casos severos y debilitantes que han fallado en el manejo conservador extenso durante 6-12 meses debido a posibles complicaciones (1, 2, 7). La extirpación de un espolón calcáneo generalmente *no* es parte del procedimiento a menos que sea excepcionalmente grande y esté afectando las estructuras.
El tratamiento requiere paciencia y adherencia constante, especialmente a los estiramientos y al calzado/ortesis adecuados (7).
Diagnóstico Diferencial
Otras afecciones pueden causar dolor en el talón y deben tenerse en cuenta (1, 2, 8):
| Afección | Características Diferenciadoras Clave |
|---|---|
| Fractura por Estrés del Calcáneo | El dolor a menudo empeora *durante* la actividad, con menos alivio con el descanso en comparación con la FP. La sensibilidad puede provocarse apretando el hueso del talón de lado a lado. Puede requerir RM o gammagrafía ósea para el diagnóstico si la radiografía es negativa. |
| Síndrome del Túnel Tarsiano | Compresión del nervio tibial posterior. El dolor a menudo se describe como ardor, hormigueo o entumecimiento, que puede irradiarse hacia el arco o los dedos de los pies. Puede estar presente un signo de Tinel positivo (golpear sobre el nervio). Los estudios de conducción nerviosa pueden ayudar al diagnóstico. |
| Atrapamiento del Nervio de Baxter | Atrapamiento de la primera rama del nervio plantar lateral. Puede causar dolor en el talón similar a la FP, pero puede carecer de la clásica rigidez matutina. El dolor puede ser más medial o difuso. |
| Atrofia de la Almohadilla Grasa | Adelgazamiento del tejido graso protector debajo del talón. El dolor a menudo se siente como "caminar sobre el hueso", peor en superficies duras. Más común en adultos mayores. La sensibilidad suele ser en el centro del talón en lugar de en la inserción de la fascia. |
| Tendinopatía de Aquiles | Dolor localizado en el tendón de Aquiles o su inserción en la parte posterior del talón, no en la parte inferior. A menudo asociado con tensión en la pantorrilla. |
| Afecciones Inflamatorias Sistémicas | Afecciones como la espondilitis anquilosante, la artritis reactiva o la artritis psoriásica pueden causar entesitis (inflamación donde los tendones/ligamentos se unen al hueso) en la inserción de la fascia plantar. A menudo asociado con otros síntomas articulares/sistémicos. |
| Radiculopatía Lumbar (S1) | La irritación de la raíz nerviosa en la parte baja de la espalda a veces puede referir dolor al talón. A menudo asociado con dolor de espalda, ciática o cambios neurológicos en la pierna/pie. |
Referencias
- Thomas JL, Christensen JC, Kravitz SR, et al. The diagnosis and treatment of plantar fasciitis. J Foot Ankle Surg. 2010;49(3 Suppl):S1-S19. doi:10.1053/j.jfas.2010.04.001 (Clinical Practice Guideline)
- Buchbinder R. Plantar fasciitis. N Engl J Med. 2004;350(21):2159-2166. doi:10.1056/NEJMcp032745
- Latt LD, Jaffe DE, Tang Y, Taljanovic MS. Evaluation and Treatment of Chronic Plantar Fasciitis. Foot Ankle Orthop. 2020;5(1):2473011419896763. doi:10.1177/2473011419896763
- Neufeld SK, Cerrato R. Plantar fasciitis: evaluation and treatment. J Am Acad Orthop Surg. 2008;16(6):338-346. doi:10.5435/00124635-200806000-00006
- Osborne HR, Breidahl WH, Allison GT. Critical differences in the reliability of manual palpation, static measurements and imaging techniques in the diagnosis of plantar fasciitis. J Sci Med Sport. 2006;9(1-2):155-161. doi:10.1016/j.jsams.2006.03.016 (Discusses spur relationship)
- McNally EG, Shetty S. Plantar fascia: imaging diagnosis and guided treatment. Semin Musculoskelet Radiol. 2010;14(3):334-343. doi:10.1055/s-0030-1254531
- McPoil TG, Martin RL, Cornwall MW, et al. Heel pain--plantar fasciitis: clinical practice guidelines linked to the international classification of function, disability, and health from the orthopaedic section of the American Physical Therapy Association. J Orthop Sports Phys Ther. 2008;38(4):A1-A18. doi:10.2519/jospt.2008.0302
- Tu P, Bytomski JR. Diagnosis of heel pain. Am Fam Physician. 2011;84(8):909-916. Available from: https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2011/1015/p909.html
Ver también
- Inflamación del tendón de Aquiles (paratenonitis, aquilobursitis)
- Lesión del tendón de Aquiles (esguince, ruptura)
- Esguince de tobillo y pie
- Artritis y artrosis (osteoartritis):
- Capsulitis adhesiva (síndrome del hombro congelado)
- Osteoartritis de la articulación de la cadera (coxartrosis)
- Osteoartritis de las articulaciones intervertebrales (espondiloartrosis)
- Osteoartritis de la articulación de la rodilla (gonartrosis)
- Osteoartritis de la articulación sacroilíaca
- Disfunción y osteoartritis de la articulación temporomandibular (ATM)
- Enfermedad autoinmune del tejido conectivo:
- Juanete (hallux valgus)
- Epicondilitis ("codo de tenista")
- Higroma (quiste sinovial)
- Anquilosis articular
- Contracturas articulares
- Luxación articular:
- Lesión de la articulación de la rodilla (ligamentos y menisco)
- Enfermedad ósea metabólica:
- Miositis, fibromialgia (dolor muscular)
- Fascitis plantar (espolón calcáneo)
- Tenosinovitis (infecciosa, estenosante)
- Vitamina D y hormona paratiroidea





