Artritis y artrosis
Enfermedad Articular: Resumen de Artritis vs. Artrosis
Las enfermedades que afectan a las articulaciones y los tejidos circundantes generalmente se dividen en dos categorías principales: afecciones inflamatorias y afecciones degenerativas (o metabólicas) [1].
Enfermedades Articulares Inflamatorias (Artritis): Se caracterizan por la inflamación dentro de la articulación (membrana sinovial, cápsula) y, a veces, en los tejidos circundantes [1]. La inflamación es la respuesta del cuerpo a una lesión o infección, pero en muchos tipos de artritis, ocurre de manera inapropiada o persiste crónicamente [1]. Este grupo incluye afecciones a menudo denominadas enfermedades autoinmunes, donde el sistema inmunológico del cuerpo ataca por error a sus propios tejidos [1]. Algunos ejemplos son la artritis reumatoide, la artritis psoriásica, la espondilitis anquilosante, la artritis lúpica y la gota [1, 2]. Estas afecciones a veces también pueden afectar a otros órganos (por ejemplo, el corazón en la fiebre reumática, los riñones en el lupus, la piel en la esclerodermia) [1].
Los síntomas de la artritis suelen incluir dolor articular (a menudo presente incluso en reposo), hinchazón, rigidez (especialmente por la mañana), enrojecimiento, calor y limitación de la amplitud de movimiento [1, 2].
Enfermedades Articulares Degenerativas (Osteoartritis/Artrosis): Estas afecciones se caracterizan principalmente por la degradación y pérdida del cartílago articular, el tejido liso que cubre los extremos de los huesos en una articulación [1, 2]. Esto conduce a cambios en el hueso subyacente (por ejemplo, espolones óseos - osteofitos), estrechamiento del espacio articular y alteración de la mecánica articular [1]. Aunque puede producirse cierta inflamación secundaria, el proceso principal es la degeneración ("desgaste"), a menudo relacionada con el envejecimiento, lesiones previas, genética u obesidad [1, 2].
La artrosis (osteoartritis, OA), también llamada enfermedad articular degenerativa, es el tipo más común [1, 2]. Los sitios comunes incluyen:
- Cadera (Coxartrosis)
- Rodilla (Gonartrosis)
- Manos (articulaciones de los dedos)
- Columna vertebral
- Hombro (Artrosis glenohumeral o afecciones como la periartritis escapulohumeral, que a menudo involucran los tendones circundantes)
- Tobillo (a menudo postraumático después de esguinces o fracturas)
- Articulación Temporomandibular (ATM)
Los síntomas de la artrosis suelen incluir dolor articular que empeora con la actividad y mejora con el reposo, rigidez después de la inactividad (que generalmente dura menos de 30 minutos), sensaciones de chasquido o rechinamiento (crepitación) y, a veces, hinchazón o agrandamiento óseo [1, 2].
La bursitis es la inflamación de una bursa, un saco lleno de líquido que amortigua las áreas donde los tendones o músculos se deslizan sobre el hueso [1]. Aunque está relacionada con las articulaciones, es una inflamación del tejido periarticular (alrededor de la articulación), a menudo causada por un traumatismo o fricción repetitiva [1]. Se presenta con dolor localizado, hinchazón y movimiento limitado [1].
Diagnóstico de Artritis y Artrosis
El diagnóstico de las enfermedades articulares implica comprender el proceso subyacente, ya sea inflamatorio o degenerativo [1, 2].
En afecciones degenerativas como la artrosis, los cambios metabólicos dentro de los tejidos articulares alteran los procesos bioquímicos normales [1]. Esto conduce a la degradación del cartílago, degeneración y, a veces, depósito de sales o cristales [1]. Estos cambios alteran la superficie articular y la estructura del cartílago, provocando dolor y disfunción [1].
Para determinar la naturaleza y el alcance de los cambios articulares, se utiliza una combinación de enfoques de diagnóstico [1, 2, 3]:
- Evaluación Clínica: Tomar un historial médico detallado (síntomas, inicio, patrón de dolor, rigidez, lesiones previas) y realizar un examen físico (verificar la amplitud de movimiento, hinchazón, sensibilidad, crepitación, estabilidad, alineación).
- Pruebas de Laboratorio: Los análisis de sangre pueden ayudar a diagnosticar la artritis inflamatoria (por ejemplo, factor reumatoide, anticuerpos anti-CCP para la artritis reumatoide; VSG, PCR como marcadores de inflamación; ácido úrico para la gota). El análisis del líquido sinovial (aspiración de líquido de la articulación) puede diferenciar las afecciones inflamatorias de las no inflamatorias y detectar infecciones o cristales.
- Estudios de Imagen:
- Radiografías (Rayos X): La prueba de imagen inicial estándar. Puede mostrar estrechamiento del espacio articular (pérdida de cartílago), espolones óseos (osteofitos), erosión ósea (en la artritis inflamatoria), quistes y alineación alterada. La artrografía (inyección de contraste) es menos común ahora.
- Resonancia Magnética (RM): Proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos, incluidos cartílagos, ligamentos, tendones, meniscos y edema de la médula ósea (inflamación). Excelente para evaluar la extensión del daño del cartílago, los cambios inflamatorios tempranos y las lesiones de tejidos blandos asociadas.
- Tomografía Computarizada (TC): Ofrece un detalle óseo superior en comparación con los rayos X, útil para evaluar fracturas complejas, erosión ósea o planificar una cirugía.
- Ecografía: Puede visualizar tejidos blandos, derrames (líquido), sinovitis (inflamación del revestimiento de la articulación) y guiar inyecciones.
Tratamiento de Artritis y Artrosis
Las estrategias de tratamiento para la artritis y la artrosis tienen como objetivo reducir el dolor, controlar la inflamación (en la artritis), mantener o mejorar la función articular y ralentizar la progresión de la enfermedad [1, 2]. El enfoque depende del diagnóstico específico, la gravedad, las articulaciones involucradas y los factores del paciente [1, 2].
Modalidades de Tratamiento Comunes:
- Terapia Farmacológica:
- Analgésicos: Analgésicos como el paracetamol [2].
- AINE (Antiinflamatorios No Esteroideos): Reducen el dolor y la inflamación (por ejemplo, ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco) [2]. Disponibles por vía oral o tópica. Su uso requiere precaución con respecto a los posibles efectos secundarios (gastrointestinales, cardiovasculares, renales) [2].
- Corticosteroides: Potentes medicamentos antiinflamatorios [2]. Se pueden tomar por vía oral para efectos sistémicos (en la artritis inflamatoria, generalmente a corto plazo o en dosis bajas) o inyectarse directamente en la articulación (inyecciones intraarticulares) para un alivio localizado (a menudo se usan tanto en la artrosis como en la artritis) [1, 2].
- FARME (Fármacos Antirreumáticos Modificadores de la Enfermedad): Se utilizan para la artritis inflamatoria (como la artritis reumatoide) para ralentizar la progresión de la enfermedad y prevenir el daño articular (por ejemplo, metotrexato, sulfasalazina) [2].
- Agentes Biológicos: Terapias dirigidas a vías inflamatorias específicas, utilizadas para la artritis inflamatoria de moderada a grave (por ejemplo, inhibidores del TNF, inhibidores de la IL-6) [2].
- Otros Medicamentos: Medicamentos específicos para la gota (por ejemplo, alopurinol, colchicina), capsaicina tópica [2].
- Fisioterapia y Terapia Ocupacional [1, 2]:
- Ejercicio Terapéutico (Gimnasia): Programas personalizados para mejorar la amplitud de movimiento, fortalecer los músculos que sostienen la articulación y mejorar la función general. A menudo se recomienda el ejercicio aeróbico de bajo impacto (natación, ciclismo).
- Modalidades de Fisioterapia: Terapia de calor, frío, ultrasonido (UHF), TENS (Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea), electroforesis (uso de corriente eléctrica para administrar medicamentos) se pueden utilizar para el alivio de los síntomas.
- Dispositivos de Asistencia: Bastones, andadores, aparatos ortopédicos, férulas pueden reducir el estrés articular y mejorar la estabilidad.
- Terapia Ocupacional: Se centra en técnicas de protección articular, estrategias de adaptación para las actividades diarias y la recomendación de dispositivos de asistencia.
- Modificaciones del Estilo de Vida [1, 2]:
- Control de Peso: Perder el exceso de peso reduce significativamente el estrés en las articulaciones que soportan peso (caderas, rodillas).
- Modificación de la Actividad: Evitar actividades que sobrecarguen o estresen excesivamente las articulaciones afectadas.
- Terapia Manual: Técnicas como la movilización o manipulación articular pueden proporcionar alivio del dolor a corto plazo y mejorar la movilidad en algunos pacientes, particularmente con artrosis [1].
- Masaje: Puede ayudar a aliviar la tensión muscular y el dolor alrededor de las articulaciones afectadas [1].
- Tratamiento Quirúrgico: Se considera cuando las medidas conservadoras no logran proporcionar un alivio adecuado o la función está gravemente limitada [1, 2, 4].
- Artroscopia: Procedimiento mínimamente invasivo para diagnosticar problemas, extraer cuerpos libres, desbridar cartílago dañado o reparar desgarros de menisco (principalmente rodilla y hombro). Su papel en la artrosis puramente degenerativa es limitado.
- Osteotomía: Cortar y realinear el hueso para desviar el peso de la parte dañada de la articulación (principalmente la rodilla).
- Artrodesis (Fusión Articular): Fusionar quirúrgicamente los huesos de la articulación para eliminar el dolor pero sacrificar el movimiento (se usa para articulaciones específicas como el tobillo, la muñeca, la columna vertebral).
- Artroplastia (Reemplazo Articular): Reemplazar las superficies articulares dañadas con implantes artificiales (prótesis). Altamente exitoso para la artrosis avanzada o la artritis inflamatoria de la cadera y la rodilla; también se realiza para las articulaciones del hombro, codo, tobillo y dedos.
En la fase aguda de la artritis o después de una lesión, el control de la hinchazón y la inflamación es clave (por ejemplo, reposo, hielo, compresión, elevación, AINE, modalidades de fisioterapia como UHF) [1]. Mantener la fuerza muscular y la movilidad articular a través del ejercicio adecuado y la fisioterapia es crucial durante todo el curso del tratamiento [1].
El uso de aparatos ortopédicos o férulas puede proporcionar soporte y reducir el estrés en la articulación afectada durante la actividad [1].
Diagnóstico Diferencial del Dolor Articular
| Condición / Enfermedad | Características principales / Puntos distintivos | Investigaciones típicas / Hallazgos |
|---|---|---|
| Artrosis (OA) / Enfermedad Articular Degenerativa | El dolor empeora con la actividad, mejora con el reposo. Rigidez después de la inactividad (<30 min). Crepitación, agrandamiento óseo. Afecta típicamente a las articulaciones que soportan peso, manos, columna vertebral. Inicio gradual. | Radiografía: Estrechamiento del espacio articular, osteofitos, esclerosis/quistes subcondrales. Laboratorio (VSG, PCR, FR) generalmente normal. Líquido sinovial no inflamatorio. |
| Artritis Inflamatoria (ej. Artritis Reumatoide - AR, Artritis Psoriásica - APs, LES, Espondiloartritis) | Dolor a menudo presente en reposo, rigidez matutina >30-60 min. Hinchazón articular, calor, enrojecimiento. A menudo afecta múltiples articulaciones simétricamente (AR) o asimétricamente (APs, EspA). Posibles síntomas sistémicos (fatiga, fiebre, erupción, etc.). | VSG/PCR elevadas comunes. Autoanticuerpos específicos (FR, anti-CCP para AR; ANA para LES; HLA-B27 para EspA). Radiografía: Erosiones, estrechamiento del espacio articular (más tarde), osteopenia periarticular. Líquido sinovial inflamatorio. |
| Artropatía por Cristales (Gota, Pseudogota) | Inicio agudo y repentino de dolor articular intenso, hinchazón, enrojecimiento, calor (a menudo monoarticular inicialmente, esp. articulación metatarsofalángica del dedo gordo para la gota). Pueden ser ataques recurrentes. | El análisis del líquido sinovial muestra cristales (urato - gota; CPPD - pseudogota). Ácido úrico sérico a menudo elevado (gota). La radiografía puede mostrar erosiones específicas (gota) o condrocalcinosis (pseudogota). |
| Artritis Séptica | Inicio agudo de dolor intenso, hinchazón, calor, amplitud de movimiento marcadamente limitada (activa y pasiva). Fiebre, escalofríos comunes. Generalmente monoarticular. Emergencia médica. | Aspiración articular diagnóstica: recuento de glóbulos blancos muy alto, tinción de Gram/cultivo positivo. Glóbulos blancos en sangre, VSG/PCR elevados. |
| Bursitis | Dolor, sensibilidad, hinchazón localizada sobre una bursa (ej. prepatelar, olécranon, trocantérea, retrocalcánea). El dolor a menudo empeora con movimientos específicos que estresan la bursa. | Diagnóstico clínico basado en la ubicación de la sensibilidad/hinchazón. La ecografía puede confirmar líquido/engrosamiento de la bursa. Radiografía generalmente normal. |
| Tendinopatía / Tendinitis | Dolor localizado a lo largo de un tendón, peor con el movimiento resistido que involucra ese tendón. Sensibilidad sobre el tendón. Posible hinchazón/engrosamiento (tendinopatía). | Examen clínico. La ecografía o la RM pueden mostrar engrosamiento, degeneración o desgarros del tendón. |
| Esguince / Desgarro de Ligamento | Antecedentes de lesión/mecanismo específico. Dolor, hinchazón, sensibilidad sobre el ligamento. Inestabilidad en las pruebas de estrés. | Examen clínico. Radiografía generalmente normal (puede mostrar avulsión). La RM confirma el grado/ubicación del desgarro. |
| Fractura (Intra o Periarticular) | Antecedentes de traumatismo. Sensibilidad ósea localizada, dolor, hinchazón, deformidad, incapacidad para soportar peso/usar la extremidad. Crepitación posible. | La radiografía muestra la línea de fractura. TC para fracturas articulares complejas. |
| Fibromialgia | Dolor musculoesquelético generalizado, fatiga, alteraciones del sueño, múltiples puntos sensibles en el examen. Examen articular generalmente normal (sin hinchazón/inflamación). | Diagnóstico clínico basado en criterios. Laboratorio/imágenes típicamente normales. |
Referencias
- Firestein GS, Budd RC, Gabriel SE, McInnes IB, O'Dell JR. Kelley & Firestein's Textbook of Rheumatology. 10th ed. Elsevier; 2017. Capítulos sobre enfermedades articulares específicas (OA, AR, Gota, etc.).
- Skinner HB, McMahon PJ. Current Diagnosis & Treatment in Orthopedics. 5th ed. McGraw Hill; 2014. Capítulo 2: Artritis y afecciones relacionadas.
- Resnick D, Kransdorf MJ. Bone and Joint Imaging. 3rd ed. Elsevier Saunders; 2005. Capítulos sobre articulaciones específicas y procesos de enfermedades.
- Canale ST, Beaty JH. Campbell's Operative Orthopaedics. 13th ed. Elsevier; 2017. Capítulos relevantes sobre Artritis, Artroplastia, Artroscopia.
Ver también
- Inflamación del tendón de Aquiles (paratenonitis, aquilobursitis)
- Lesión del tendón de Aquiles (esguince, rotura)
- Esguince de tobillo y pie
- Artritis y artrosis (osteoartritis):
- Capsulitis adhesiva (síndrome del hombro congelado)
- Artrosis de la articulación de la cadera (coxartrosis)
- Artrosis de las articulaciones intervertebrales (espondiloartrosis)
- Artrosis de la articulación de la rodilla (gonartrosis)
- Artrosis de la articulación sacroilíaca
- Disfunción y artrosis de la articulación temporomandibular (ATM)
- Enfermedad autoinmune del tejido conectivo:
- Juanete (hallux valgus)
- Epicondilitis ("codo de tenista")
- Higroma (ganglión)
- Anquilosis articular
- Contracturas articulares
- Luxación articular:
- Lesión de la articulación de la rodilla (ligamentos y menisco)
- Enfermedad ósea metabólica:
- Miositis, fibromialgia (dolor muscular)
- Fascitis plantar (espolón calcáneo)
- Tenosinovitis (infecciosa, estenosante)
- Vitamina D y hormona paratiroidea








